En una convergencia magistral entre la historiografía documentada y la creatividad literaria, la escritora Cesia Hirshbein publica, junto a abediciones, la obra, La condesa y el organista. La novela se sitúa en el crepúsculo del siglo XIX, un periodo definido por la agitación política y las intensas emociones del Romanticismo que derivaron, entre otras cosas, en la efervescencia de las grandes formas sinfónicas. Es aquí en donde destacan figuras como Anton Bruckner, personaje principal de la obra de Hirsbein.

Un diálogo entre la historia y la ficción

Abbildung des Bruckner, Anton [1824-1896], Künstlerpostkartea

La autora revela un profundo conocimiento sobre el Romanticismo y la historia de la música a través de las vivencias de Bruckner, pues sin llegar a convertirse en una biografía, la vida de este y de otros destacados compositores de la época, como Franz Liszt y Gustav Mahler, así como la del emperador Maximiliano y su esposa Carlota, se cuelan en el acontecer de la trama enriqueciéndola con el rigor histórico.

Del mismo modo, la libertad creativa le permite a Hirsbein explorar en las profundidades de la psique de Anton Bruckner, presentando así a un hombre apasionado y atormentado por su vocación musical y una devoción mística junto a las sombras que estas le despiertan. Esto es posible, justamente, gracias a la entrada de la condesa Henriette von Fürsten. Personaje ficticio de una refinada construcción literaria, la condesa encarna la sensibilidad aristocrática y la castidad consagrada. Su encuentro con Bruckner, mediado por el aroma a palo de rosa y la resonancia de un piano Bösendorfer, no representa una mera anécdota biográfica, sino el catalizador de una transformación espiritual.

 

 

 

Una obra de trascendencia estética

Portada de la novela

La condesa y el organista no es solo una reconstrucción de una época y de una vida, es un juego narrativo entre los puntos de vista de los personajes y flashbacks que permiten ahondar en sus vivencias y, sobre todo, en sus corazones atribulados que se enfrentan a la frialdad política de la  Corte de Viena de siglo XIX, siendo fiel, por lo tanto, a la estética del romanticismo. Este último, al ser un movimiento en donde el alma artística y el ímpetu creativo se sobreponen a las estructuras rígidas, es el escenario ideal para presentar elementos como el choque entre el desaliño exterior de un genio incomprendido, Bruckner, y la arquitectura perfecta de sus sinfonías. Hirshbein demuestra que, bajo los surcos profundos de un rostro «apretado como una papa cocida», latía un alma capaz de dialogar con lo eterno.

Esta es una novela pensada para los amantes de la música y la historia y, actualmente, se puede encontrar en las diferentes librerías del país y en Amazon a través del siguiente enlace: https://www.amazon.com/dp/B0GJF9G7YM

 

Sobre la autora:

Cesia Hirshbein es escritora venezolana, nacida en Alemania. Es narradora, ensayista, investigadora y profesora universitaria. Licenciada en Letras por la Universidad Católica Andrés Bello y magíster en Literatura Hispanoamericana Contemporánea por la Universidad Simón Bolívar, además de profesora visitante del Departamento de Estudios Iberoamericanos de la Universidad Hébrea de Jerusalén.